La Hna. Maria Fabiola, OP, ha visitado 13 Congregaciones nativas de
Dominicas en América Latina y Caribe, entre el 23 de Febrero y el 18 de
Abril. Hemos pedido a la Hermana que nos comparta un poco su
experiencia.
¿Qué impresión general has tenido de este largo viaje? Guardo en mi memoria y en mi corazón un recuerdo inolvidable de estos dos meses, de “verdadera misión itinerante”…Primeramente por la fraterna y cálida acogida que me brindaron las Hermanas en todo momento y circunstancia; por el vivo deseo de intercambiar, sobre todo a nivel del Gobierno de las Congregaciones, sobre el manejo de ciertas situaciones de Hermanas; sobre la misión que les es confiada; al igual que en cuanto respecta la relación con los obispos, frailes, laicos OP y otras personas. Constaté en ellas un gran interés por profundizar conmigo los principales temas propuestos: “El espíritu del Gobierno en vida dominicana” y “El hoy de nuestra vida y misión como Hermanas Dominicas promete futuro?”
Teniendo en cuenta que varias Congregaciones están preparando sus Capítulos generales, intercambiamos ampliamente sobre ciertas precisiones que las Hermanas deseaban tener. De las 18 Congregaciones dominicas nativas de América Latina y el Caribe, me fue posible visitar 13 en 6 países: 3 en México; 6 en Colombia; 1 en el Ecuador; 1 en Puerto Rico; 1 en Venezuela; 1 en Perú. Algunas de ellas viven ya la misión a nivel internacional. Constaté que en todas estas 13 Congregaciones los actuales Gobiernos generales están preocupados por vivir la misión con los más pobres, los más necesitados…
¿Cuales son las misiones y ministerios de las Hermanas? Las Hermanas trabajan en: escuelas primarias, colegios; también algunas como profesoras en Institutos, Universidades; escuelas de “padres de familia”; de Catequistas parroquiales; en centros artesanales; en hogares de niñas/os a quienes deben a menudo proveer de lo necesario, de ahí que algunas Hermanas toman mucho tiempo para preparar alimentos y artesanías que venden, con el fin de mantener la subsistencia de esos “hogares”. En relación con la salud, son numerosas las Hermanas que trabajan en hospitales, dispensarios y clínicas.
En cuanto a la parroquia, ellas participan en los Consejos pastorales; en la preparación y realización de la oración litúrgica; en las peregrinaciones que se organizan a lo largo de todo el año y especialmente por los tiempos litúrgicos de Cuaresma, Pascua, Pentecostés, Adviento y Navidad; en la acogida a los peregrinos, en varios Santuarios.
¿Cuales son las preocupaciones y las alegrías de las Hermanas que has encontrado? Unas de las más frecuentes preocupaciones son: * las formación inicial para las postulantes y novicias. Luego la formación continuada de las que ya han hecho la Profesión religiosa. * La auténtica vivencia de la vida religiosa, como dominicas, sabiendo armonizar los elementos constitutivos de nuestra vida regular como son la oración, la vida fraterna en comunidad, el estudio en sentido dominicano, la misión, y el descanso. * Igualmente constaté que una de las grandes preocupaciones en todas las Congregaciones son las salidas de las Hermanas jóvenes y aún algunas de cierta edad.
Las esperanzas y alegrías. En varias Congregaciones mí gran alegría es constatar que varias jóvenes van llegando ansiosas de ser dominicas y de continuar viviendo el carisma y la misión en el futuro. Percibí esperanza y alegría en poder hacer una preparación para el jubileo del 2016, en familia dominicana. Por todas partes constaté que las Hermanas y los laicos aprecian mucho la documentación que reciben por medio de I.D.I., los informativos de D.S.I. o de otros organismos de la Orden.
¿Qué te impactó mas durante estas visitas y encuentros? Algo que me ha impactado más, es sentir que formamos una “Gran familia dominicana” y que las Hermanas vibran por el movimiento “Dominican Sisters International”. Jamás me imaginé que a partir del video que les presenté sobre D.S.I., pudieran surgir tantas reacciones, preguntas, expresiones de interés por la misión de las Hermanas en el resto del mundo… Algo que me ha impactado profundamente es la fuerza del Señor a quien he sentido como fiel compañero de camino en los 18 vuelos de avión que he tenido que hacer en estos dos meses… A medida que iba pensando de un avión a otro constataba que mi casa iba siendo un avión y que mi espacio vital era el aire por el que transitaba… Al volver a Roma, a la “ciudad eterna”, necesité silencio, quietud, reflexión y un buen aterrizaje!...
En mis idas y venidas recordaba cómo hubo un tiempo en el que los viajeros volvían a sus casas con las imágenes de aquello que habían visto únicamente grabados en la memoria. De este modo, tierras, mares, y seres lejanos se convertían en relatos fabulosos para compartir alrededor de un buen fuego… Pero llegó luego la costumbre de los “diarios” o cuadernos de viaje, donde si el autor/a tenia buena mano, se recogían no solo informaciones interesantes, sino también lindos dibujos e incluso excelentes pinturas… La fotografía fue el siguiente paso que nos acercó cada vez y mejor, a aquellos fascinantes lugares de los que hablaban quienes volvían de lejanos tierras… Aún hace poco tiempo que llegó el video… Y hoy solo basta un simple “clic de ratón” para sobrevolar diferentes destinos desde el espacio y así conocer el mundo…